Dos siglos después, Anguissola y Fontana toman el Prado

Carmen Siguenza - 21 octubre, 2019

El Museo del  Prado tiene expuestas en sus paredes 1.724 obras, de ellas, once son de mujeres.  Cuatro obras de Sofonisba Anguissola, cuatro de Clara Peeters, una de Artemisa Gentileschi, una de Rosa Bonheur, y otra de Angelica Kauffmann. 

El Prado repara una deuda histórica con las  artistas   

Dos siglos después, cuando el Museo celebra su bicentenario, este templo de la pintura quiere reparar una deuda histórica e inaugura una las grandes muestras del año, la exposición “Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana. Historia de dos pintoras”, con 65 obras de estas dos mujeres que fueron de una enorme influencia en la Europa de la segunda del siglo XVI.

Así lo ha explicado este lunes el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, y Leticia Ruiz,  jefa de pintura Española y Renacimiento del Museo del Prado y  comisaria de la muestra,  que estará abierta hasta el 2 de febrero.

La primera mujer en el Prado fue Clara Peeters, en  2017

La primera mujer que expuso en el Prado fue la artista barroca Clara Peeters (Amberes, 1954-La Haya, 1667) , en 2017. Sus obras maestras, sus bodegones, escenas de caza y grandes mesas flores y porcelanas rompieron el techo de cristal del Museo y ahora en este camino hacia la “normalización” de la presencia de mujeres artistas, según Falomir, estas dos pintoras suben dos peldaños en la visibilidad de esta práctica artística.

La muestra, que reúne 65 obras, 56 de ellas pinturas, que proceden de más de una veintena de colecciones europeas y americanas, recorre la trayectoria artística de Sofonisba Anguissola (Cremona, 1535-Palermo, 1625)  y de Lavinia Fontana (Bolonia, 1552-Roma, 1614), que alcanzaron un gran reconocimiento e influencia entre sus contemporáneos, aunque sus figuras fueron cayendo en el olvido con el paso del tiempo.

Anguissola y Fontana rompieron estereotipos

Dos mujeres con perfiles biográficos y familiares distintos, pero “ambas supieron romper con los estereotipos con los que la sociedad asignaba a las mujeres en relación con la práctica artística, el arraigado escepticismo sobre las capacidades creativas y artísticas de la mujer, y ambas se valieron de la pintura para alcanzar un papel significativo en la sociedad en la que les toco vivir”, explica el Museo.

Dos artistas que consiguieron el éxito, pero dos mujeres que entendieron la pintura de forma distinta, según la comisaria. Sofonisba fue “un mito temprano” que perteneció a una familia de la pequeña nobleza de Cremona, formada por seis hermanas. Hizo de la pintura la forma de alcanzar la posición social que le correspondía por cuna. Su  padre la promocionó, incluso mandó a Miguel Angel (quien la admiraba) sus obras y consiguió pertenecer a la Corte de Felipe II, al ser dama de compañía de la reina Isabel de Valois.

Este cargo de dama de compañía enmascaró su papel de artista. Practicó sobre todo el retrato y autoretrato. “Sofonisba Anguissola es la artista con más autorretratos de la historia”, precisa la comisaria.

Por su parte, el perfil de Lavinia Fontana parece que correspondería más a “una profesional de la pintura”. Fue la primera en abrir un taller propio y su actividad se extendió a Florencia y a Roma. Su padre, un pintor de cierto prestigio, Próspero Fontana, la ayudó a hacer de la pintura su “modus vivendi”. Se dedicó a hacer pinturas religiosas, retratos, desarrolló temas mitológicos, pero lo más llamativo fueron sus desnudos.

Fontana, la primera mujer que hizo desnudos

Fue la primera mujer que hizo desnudos”,  un reto para una sociedad que prohibía a las mujeres estudiar el cuerpo humano. Y un cuadro con uno de estos desnudos, una Minerva  de espaldas mirando al  espectador, es lo primero que observa el visitante que se acerque a esta exposición .

“Una elección que es toda una declaración de intenciones”, subraya la comisaría, que quiere evitar la relación de la obras hecha por mujeres con cuadros religiosos, pasajes o bodegones.

La muestra se completa con un calendario de actividades, como conferencias, performances, teatro, conciertos, conferencias o visitas dialogadas y la publicación de un catálogo que por primera vez reúne la obra de estas dos mujeres.

El Museo del Prado ya está trabajando en otra gran exposición sobre la mujer en el siglo XIX que se llevará a cabo en 2020, según Falomir.