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La madre de Paola Guzmán, Petita Albarracín, durante un juicio en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en San José (Costa Rica). EFE/Jeffrey Arguedas

La Corte Interamericana de Derechos Humanos condena a Ecuador por un caso de violencia sexual

Cristina Bazán | Guayaquil - 15 agosto, 2020

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ha condenado a Ecuador por “incumplir con su deber de garantizar” los derechos de Paola Guzmán Albarracín, quien fue acosada y abusada sexualmente en 2002 por el vicerrector del colegio público donde estudiaba, en la ciudad de Guayaquil.

“Ecuador es responsable por la violencia sexual ejercida por una autoridad educativa en contra de la adolescente Paola Guzmán Albarracín”, dice la Corte IDH en su cuenta de Twitter al informar de la condena. Este es el primer fallo de su tipo en la región.

En la sentencia, la Corte señala que Paola “fue sometida, por un período superior a un año, a una situación que incluyó acoso, abuso y acceso carnal por el vicerrector de su colegio, lo que conllevó el ejercicio de graves actos de violencia sexual contra ella en el ámbito institucional educativo. Esa violencia fue tolerada por autoridades estatales” y la llevó a suicidarse.

El caso de Paola Guzmán

El vicerrector del colegio, de 64 años, le había ofrecido a la adolescente modificar sus calificaciones a cambio de relaciones sexuales. Producto de ese abuso, ella quedó embarazada y él la obligó a practicarse un aborto. El médico de la escuela también condicionó su ayuda a una relación sexual. Paola Guzmán tenía 14 años.

El 12 de diciembre de 2002, Paola ingirió fósforo blanco antes de subir al bus que la llevaba a clases. En el colegio, tras contar a sus amigas lo que había hecho, acudió a la enfermería en estado de emergencia. Las autoridades le dijeron que rezara por lo que había hecho y no le brindaron atención médica, por lo que falleció.

Se inició un proceso penal para determinar lo sucedido, pero el vicerrector se fugó, lo que llevó a que se suspendiera el procedimiento en su contra. El 18 de septiembre de 2008 a solicitud del vicerrector, la justicia ecuatoriana declaró prescrita la acción penal.

En 2015, el caso de Paola llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero el Estado ecuatoriano no asistió a la audiencia. Cuatro años después la Corte admitió el caso, el primero de violencia sexual en el ámbito educativo que llega a este organismo.

La Corte ha concluido que Ecuador es responsable por la violación al derecho a la vida, a la integridad personal, a la educación y a la protección de la honra y de la dignidad de Paola. El Tribunal también ha señalado que el Estado es responsable, en perjuicio de la madre y la hermana de la niña, del derecho a las garantías judiciales y a la protección judicial.

“Esta es una victoria sin precedentes porque hemos logrado que la Corte IDH cree estándares para luchar contra el acoso y el abuso sexual en los colegios de toda América Latina”, ha dicho Catalina Martínez Coral, directora regional para América Latina y el Caribe del Centro de Derechos Reproductivos.

Las reparaciones para la familia

Con esta sentencia, la Corte IDH exige que Ecuador inicie con las acciones de reparación y no repetición de manera inmediata. Además, lo obliga a brindar gratuitamente, y de forma inmediata, oportuna, adecuada y efectiva, tratamiento psicológico y/o psiquiátrico a la madre y hermana de Paola, Petita Albarracín y Denisse Guzmán.

Además, a realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y a indemnizar, en el plazo de un año, a su familia con 280.000 dólares por daños materiales e inmateriales.

Lita Martínez, directora ejecutiva de CEPAM Guayaquil, ha afirmado que con esta sentencia se cierra un ciclo, pero se abre uno nuevo para las familiares de Paola, que deben retomar su propio proyecto de vida que se interrumpió hace 18 años. “Como organizaciones sociales nos corresponde continuar con el seguimiento a la implementación de la sentencia que ha vencido la impunidad e injusticia en contra de Paola”.

El organismo internacional también pide a Ecuador que “identifique medidas para corregir y subsanar insuficiencias” en relación con información estadística sobre situaciones de violencia sexual contra niñas o niños en el ámbito educativo. Así mismo lo insta a mejorar la detección de casos de violencia sexual contra niñas o niños en ese ámbito y su denuncia, la capacitación del personal educativo y la provisión de orientación y atención a las víctimas de violencia sexual en el ámbito educativo y a sus familiares.

La reacción de Ecuador

Tras conocer el fallo, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha dicho que ejecutarán la sentencia dictada por el organismo internacional.

“Nuestra lucha para erradicar la violencia sexual en el sector educativo se mantiene firme desde el primer día de mi Gobierno”, ha escrito en redes sociales.

“Se ha limpiado el nombre de mi hija, que fue culpabilizada de los hechos ante la justicia ecuatoriana. Ahora queda claro que mi Paola fue víctima de un terrible abuso sexual que la llevó al suicidio”, ha dicho su madre Petita al conocer la sentencia.