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Los hombres suelen conformar la mayoría de las mesas redondas en el Foro Económico Mundial de Davos. EFE/Archivo

Más expertas en foros y debates, la lucha por el sillón ausente

Cristina Bazán | Madrid - 27 junio, 2019

No participar en ningún evento o conferencia de más dos o más ponentes donde no haya al menos una mujer como experta fue el compromiso que asumieron inicialmente 56 académicos de las ciencias sociales en abril de 2018. El objetivo principal era denunciar la poca presencia de profesionales femeninas en estos actos. Una situación que se puede evidenciar incluso en los principales foros mundiales, como el celebrado en Davos, Suiza.

Un año después y con más de mil solicitudes de adhesión al manifiesto “No sin mujeres”, el economista Ignacio Conde, uno de los coordinadores de la iniciativa, cree que “la autoregulación” por parte de los organizadores de eventos ha sido un gran avance, lo que ha permitido que aumente la presencia de profesionales muy capacitadas en los debates.

“Muchas de las instituciones que organizaban eventos y no se preocupaban de que hubiera diversidad en los paneles ya se dan cuenta que eso no puede ser. Y eso no solo lo hemos conseguido nosotros, sino también muchas mujeres que han hecho cosas similares”, explica a Efeminista.

Al igual que “No sin mujeres”, otras iniciativas como “#DóndeEstánEllas”, #EnEnergiaNoSinMujeres” o “Sí con mujeres” nacieron con la finalidad de visibilizar a este problema. El objetivo era además acabar con la falsa idea de que no había expertas suficientes que pudieran participar en el análisis de diversos temas.

Igualdad en los foros académicos

Aunque Conde menciona que la ausencia de mujeres en eventos es cada vez menor, cree que “aún queda mucho por hacer”.  Al inicio, cuenta, tuvo que rechazar la invitación a varios de ellos y pudo ver cómo los organizadores reaccionaban e invitaban finalmente a mujeres. 

“El otro día hubo una conferencia en la (universidad) Menéndez Pelayo en la que había 21 hombres, por ejemplo. Ya verás como el año que viene no se les ocurre hacer algo así. Es que yo creo que hay un poco de comodidad a la hora de organizar estas cosas”, señala.

El catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla Juan Torres López vivió esta experiencia de cerca hace pocas semanas. Lo invitaron a participar como ponente en un evento. Unos días antes que se dio cuenta de que sus otros dos acompañantes serían también hombres. Entonces decidió declinar la invitación.

“Lamento haber tenido que comunicar a los organizadores del acto que no voy a asistir a esa mesa redonda porque hace un año firmé un compromiso de no ir a debates donde no haya mujeres”, escribió en su cuenta de Twitter. Una abogada y activista por los Derechos Humanos ocupó su lugar.

“En esta ocasión me pusieron un mensaje y no presté atención. Yo vi el cartel y no caí en cuenta hasta después (de que habían solo hombres). Me criticaron porque que lo dije en público, pero si (las cosas) no se dicen en público no duelen y si no duelen no se arreglan”, explica Torres.

“Agenda masculinizada”

Ignacio Conde, quien también es subdirector de Fedea,  cree que una de las razones por las que no se incluye a las mujeres en los foros es porque los organizadores tienen sus agendas muy “masculinizadas” y no quieren salir de su zona de confort. Una situación que incluso él y sus compañeros tuvieron que vivir para darse cuenta del error.

“Al inicio (los organizadores) siempre se quejan ‘no, es que no hay’, dicen, y luego las buscan y sí hay. Les obligas a ampliar su red de contactos para llegar a ellas. Sí que es verdad que cuando manejas una conferencia a veces cuesta algo, pero en el fondo si quieren, pueden. No es una cuestión de que no hay. Eso es imposible, esa es la excusa. ¿Que les cuesta más porque su red de contactos era muy masculinizada? Seguramente, pero bueno, de eso se trata”, detalla.

Pedro Rey, profesor titular de Economía del Comportamiento de Esade, también se sumó a la iniciativa y también se ha encontrado con excusas a la hora de preguntar por qué no hay mujeres en los foros a los que es invitado. “La única manera es estando en la primer línea, apoyándolo y tratándolo como un tema de igualdad, hay un grupo que está discriminado y muchas veces los cambios sociales vienen con las cuotas“.

“Si la mitad de la población son mujeres y hay espacios donde ellas solo son el 10% es que algo raro pasa. En una mesa redonda no parece que los hombres seamos los únicos que podamos hablar”, lamenta Juan Torres.

“Hubo cierta resistencia”

Aunque estas iniciativas han tenido mucha acogida y apoyo, los catedráticos cuentan que al principio hubo resistencia para incluir a mujeres en los eventos.  “No todo el mundo se sumó”, asegura Pedro Rey. 

Conde explica que para él también fue una sorpresa que existieran argumentos en contra de la iniciativa. “La primera vez que se valoró me pareció hasta una tontería porque pensaba que todo el mundo iba a estar de acuerdo (…) Luego, hablando con algunos colegas, veía que había gente que no quería y entonces me di cuenta que tenía sentido tomar esa decisión”.

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Un 40 % de las mujeres son ponentes

A propósito del 8 de marzo del año pasado, la Oficina del Parlamento Europeo en España decidió lanzar la campaña #DóndeEstánEllas. Un compromiso para aumentar la visibilidad de las mujeres en conferencias y debates que fue suscrito por 18 empresas y organizaciones.

Hasta la fecha, se han sumado más de 50 organizaciones y se ha logrado aumentar el número de mujeres en los eventos que esas entidades realizan en España a un 39,82 %. Esperan que esta iniciativa pueda replicarse en toda Europa.

“Si bien es cierto que el 39,8 % es mejorable, supone un intento honesto por radiografiar la participación de mujeres y hombres, visibilizar el talento femenino que existe y mostrar las dificultades que encontramos a menudo para encontrar mujeres expertas. El objetivo final de #DóndeEstánEllas no es haber alcanzado esta cifra, es ir mejorándola cada año”, asegura María Andrés, directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España.

Andrés afirma que uno de los mayores techos de cristal “es la falta de referentes femeninos y la falta de visibilidad del talento femenino en muchas áreas profesionales”, por lo que se dieron cuenta que promover esta iniciativa era muy importante.

Desde la empresa privada también se han puesto en marcha iniciativas similares para visibilizar a las mujeres. Es el caso de consultora de comunicación Llorente y Cuenca, que se ha comprometido a que al menos un 40 % de los ponentes de los foros que organiza, tanto internos como externos, serán mujeres. Además, recomiendan a sus clientes la participación de las directivas de la compañía, independientemente de si ellas son líderes del área de especialidad o no.