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Las cineastas egipcias Ayten Amin y Amal Ramsis posan durante una entrevista con Efe el pasado 9 de septiembre en el Instituto Cervantes de El Cairo. EFE/Esther Alaejos

Doce películas radiografían el cine egipcio hecho por mujeres

Noemí Jabois | El Cairo - 16 septiembre, 2019

La primera película realizada en Egipto, “Laila” (1927), fue producida por Aziza Amir, y la mayor producción de la historia del país, “Saladino el Victorioso” (1963), por Assia Dagher, egipcia también a pesar de haber nacido en el Líbano, dos ejemplos de que en Egipto las mujeres llevan décadas detrás de las cámaras.

Decenas de cineastas de este país han arrasado en festivales internacionales de cine de autor en los últimos años, sin embargo, aún son unas desconocidas para el gran público y en el cine no se las reconoce como merecen.

La Mostra de Valencia trata de contribuir a cambiar esta situación. Por eso, su edición de este año, que se celebrará entre el 24 de octubre y el 3 de noviembre, tendrá un ciclo, bajo el nombre «La revolución de la mujer en el cine egipcio», con doce filmes dirigidos por mujeres del país árabe para reivindicar su importante papel en la escena cultural.

Kamla Abu Zekry, Sandra Nashaat, Ayten Amin, Mariam Abou Ouf, Hala Khalil, Hala Lotfy, Nadine Khan y Amal Ramsis son las ocho directoras que están detrás de las doce proyecciones. Además, durante el ciclo habrá una mesa redonda con siete de las directoras para acercar al público la realidad política, de género y cultural de Egipto.

Años 50 y 60: cine sobre la mujer y su historia

Ayten Amin, una de las directoras homenajeadas en la Mostra y autora de “Tahrir 2011: El bueno, el malo y el político” o “Villa 69”, confirma lo insólito durante una entrevista en el Instituto Cervantes del Cairo: que en los años 50 y 60 había un montón de películas egipcias sobre la mujer y su historia.

Y es que las cosas eran muy diferentes por aquel entonces. A su juicio, las protestas que derrocaron a Hosni Mubarak en 2011 tampoco han hecho mucho por devolver el esplendor femenino a este ámbito.

“La cultura en los 50 y 60 era diferente e incluso el Gobierno respaldaba a las mujeres todo el tiempo (…) Ahora la cultura no es así”, confesó, consciente de que en la actualidad el cine mayoritario relega a la mujer a papeles secundarios.

Lo positivo es que después de su aparición en la escena cinematográfica en la década de los 80, las cineastas egipcias están ofreciendo una mirada femenina del mundo, una herramienta clave a la hora de empujar a la sociedad a dar un giro hacia la igualdad y el feminismo.

No son historias “sobre mujeres para mujeres”

Eso sí, según Amin, eso no siempre significa contar historias sobre mujeres para mujeres.

Este es, precisamente, el mensaje central de Amal Ramsis, otra de las directoras cuya obra se mostrará en Valencia a finales del mes que viene y autora de “Prohibido” o “Vienes de muy lejos”.

“Normalmente se espera de las mujeres que hagan películas sobre las mujeres, pero, desde mi punto de vista, las mujeres tienen derecho a hacer (películas) sobre cualquier tema del mundo”, recalcó.

Para ella, lo importante es representar la “visión del mundo” de las mujeres.

Coincide con Amin en que desde la revolución hay “mucha menos producción y bastante limitación en los temas, porque hay más censura”.

Cine independiente hecho por mujeres

Aunque lamenta que en el caso de Egipto el cine comercial todavía tiene mucho tirón, destaca que en el caso de los filmes de autor cerca de la mitad de las películas que van a festivales son obra de mujeres.

El mundo del cine independiente es “un terreno abierto” en el que la palabra es para los directores, sean hombres o mujeres, que nunca han sufrido ninguna traba por su sexo.

Es más, como muestra un botón: el Festival de Cine de Mujeres del Cairo, un evento que ve como un reflejo de la buena acogida del público a los filmes creados por el lado femenino de la sociedad.

Con espectadores hombres y mujeres a partes iguales -algo poco habitual en este tipo de eventos-, se lanzó en 2008 con 15 películas y el año pasado alcanzó las 70 gracias a la “fantástica” respuesta del público.

Generaciones anteriores frente a los estereotipos

Pero Ramsis no se echa flores. Fueron las mujeres de generaciones anteriores “las que de verdad tuvieron el coraje para enfrentarse con muchos estereotipos, con muchos prejuicios”, dijo. Sobre todo en el cine documental, “que no era un cine bienvenido”.

Mientras las cineastas se preparan para exponer sus obras más recientes en España y expandir el universo de los cinéfilos valencianos, la creadora concluye la entrevista mencionando una realidad que quizás traspase las fronteras egipcias.

“Tienes que ser cañera y saber cómo trabajar y tienes que ser buena. Quizás esa es la diferencia, los hombres no tienen que ser muy buenos para hacerse un hueco, pero tú tienes que ser muy buena para hacerlo“, sentenció.