Las árbitras Elena Espiau (d), Paula Lema (i) y Yasmina Alcaraz (c) antes de un encuentro de baloncesto masculino. EFE

Una “revolución” en el arbitraje

Inés Morencia - 1 enero, 2019

El hecho de que tres mujeres arbitraran el pasado mes de diciembre un partido de baloncesto masculino ha supuesto una “revolución” que, según sus protagonistas, debería ser la base de un futuro en el que se vea “con total normalidad”.

Yasmina Alcaraz, de Cataluña, Paula Lema, de Galicia, y Elena Espiau, de Aragón, se han convertido en referentes para las mujeres. Por separado y también de manera colectiva, porque la unión hace la fuerza y, de cara a luchar por la igualdad, el trabajo colectivo permitirá cambiar la mentalidad de la sociedad.

Yasmina es la más veterana de las colegiadas, con quince temporadas como árbitra a sus espaldas. Paula y Elena acumulan siete y seis años, respectivamente, lo que también les ha dado la posibilidad de comprobar “que se van dando pasos hacia delante” y de “seguir enganchadas” al mundo del arbitraje.

Todas ellas llegaron al baloncesto como jugadoras y, en unos casos, como el de Yasmina, la herencia familiar influyó en su trayectoria como árbitra, ya que su padre lo fue y sigue siéndolo, al igual que su hermana.

Elena, por su parte,  se animó al ver a su novio dirigiendo los partidos y Paula aterrizó en el colectivo “por casualidad”, tras aparcar su carrera deportiva por una lesión.

Aunque en el encuentro entre el Carramimbre y el Tau Castelló, el pasado 18 de diciembre, las tres estuvieron al mando, ya se habían jugado partidos arbitrados por mujeres cuando solo había dos personas dirigiéndolos. Así lo ha recordado Elena a Efe: Esperanza Mendoza y Susana Gómez fueron las primeras que actuaron conjuntamente.

Que sea una situación normal

Confiesan que les ha sorprendido el “revuelo mediático” que causó la presencia de tres árbitras en un partido masculino. Las colegiadas confían en que ellas sean “las últimas que tengan que pasar por esta situación porque se convierta en una situación normal“.  En este sentido, las tres han destacado que “cada vez hay más mujeres en el colectivo arbitral”.

En lo que respecta al trato con sus compañeros, “nunca ha habido ningún problema”, ya que han ido progresando junto a ellos de una manera natural.

Pero sí han tenido que sufrir algún insulto ofensivo o cierta condescendencia, aunque aclaran: “No por el hecho de ser mujer, sino por estar al frente de un partido”.

Dentro de la pista ha habido un cambio sustancial y cada vez nos encontramos más cómodas. Fuera de ella supone un reflejo de la sociedad, con diversidad de opiniones y de actitudes, aunque el público se va amoldando”, ha precisado Yasmina. Ella, al igual que sus compañeras, asegura que el insulto fácil existe, “pero es igual para todos, hombres y mujeres”.

Es decir, que “si hay un árbitro con gafas, le van a llamar gafotas o le dirán que se gradúe la vista. Si hay uno calvo, se van a meter con esa característica. La cuestión es ir en contra de los árbitros, independientemente del sexo, y a eso estamos todos habituados, porque suele haber algunas personas irrespetuosas”, ha matizado Paula.

“Está habiendo avances, pero seguimos por detrás”

Las tres también están de acuerdo a la hora de valorar el papel de la mujer en el deporte: “Es cierto que el deporte femenino puede no ser tan espectacular como el masculino, y los medios de comunicación lo que quieren vender es el espectáculo, pero cada vez hay más pabellones llenos para ver a equipos femeninos, y eso es un orgullo“.

Está habiendo avances, pero seguimos por detrás, y son los pequeños detalles los que van labrando el camino“, ha añadido Yasmina. Aunque aclara junto a sus compañeras: “Existen diferencias a la hora de dirigir un partido entre equipos masculinos o entre equipos femeninos”.

Las tres consideran que “existe una vertiente física y biológica -la mayoría de los hombres tienen capacidades físicas diferentes a la de la mayoría de las mujeres-, que también influye en la estratégica, pero los partidos se preparan de la misma manera”. “Nosotras nos vamos adaptando al discurrir de los mismos”, aseguran.