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Portada del Informe sobre el coste de oportunidad de la brecha de género en la discapacidad elaborado por Closing Gap.

Las mujeres con discapacidad tienen más temporalidad laboral y son las peor remuneradas

Efeminista | Madrid - 17 junio, 2021

En España las mujeres con discapacidad encaran una alta tasa de parcialidad y temporalidad en el empleo, además de estar peor remuneradas que las mujeres sin discapacidad o que los hombres con o sin discapacidad, por lo que su mayor inclusión en el mercado laboral supondría un incremento de casi 7.300 millones de euros en el PIB (un 0,6 %).

Así lo revela un informe pionero que analiza el coste de oportunidad de la brecha de género en la discapacidad en cuanto al acceso al empleo y al consumo, que ha sido impulsado por el clúster ClosinGap y elaborado por Grupo Social ONCE en colaboración con Analistas Financieros Internacionales (Afi) e ILUNION.

“Los datos confirman con una abrumadora rotundidad lo que ya conocíamos, que mujer y discapacidad es un binomio que, en demasiadas ocasiones, significa vulnerabilidad, exclusión, riesgo, y no estamos dispuestos a ello”, ha afirmado el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, durante la presentación del informe este jueves, 17 de junio.

Esos 7.300 millones de euros representan el 40 % de los 18.800 millones de euros (1,5 % del PIB) que sumaría la economía española cada año de producirse una mayor inclusión laboral de las personas con discapacidad en general.

De acuerdo a los datos recabados, en España existe una baja participación de las personas con discapacidad con independencia de su sexo, donde la tasa de ocupación de las personas se mantiene constante en torno al 25 %. La brecha de género se centra en las personas sin discapacidad. Mientras la diferencia en la tasa de ocupación entre mujeres y hombres con discapacidad es de 1,4 puntos porcentuales, la diferencia entre mujeres y hombres sin discapacidad es de 12,4 puntos porcentuales.

Mujeres con discapacidad: alta temporalidad y peor remuneradas

Sin embargo, si que existen diferencias en cuanto a la forma de contrato. Las mujeres en ambos colectivos cuentan con más frecuencia con contratos menos estables y se puede afirmar que las desigualdades vienen explicadas por el género, siendo las mujeres con discapacidad las que presentan unas tasas de temporalidad y parcialidad más intensas (29,6 % y 24,3 %, respectivamente).

Así, la elevada tasa de contratos a tiempo parcial de las mujeres con discapacidad que han logrado acceder a empleo supone un coste de oportunidad para el PIB español que supera los 1.000 millones de euros anuales.

A esta cantidad se podrían sumar un impacto económico adicional de casi 700 millones de euros si desapareciera la brecha salarial entre hombres y mujeres con discapacidad (y que ascendería a 3.400 millones de euros si se igualaran los salarios de las personas con discapacidad al de los hombres sin discapacidad -el colectivo con el salario más elevado-)

Las mujeres con discapacidad son el colectivo peor remunerado con un salario medio de 15.014 euros anuales en contrato temporal y de 18.980 euros/año en contrato indefinido. Cobran un 15,9 % menos que los hombres con discapacidad, un 14,9 % menos que las mujeres sin discapacidad y un 33,3 % menos que los hombres sin discapacidad. 

Falta de accesibilidad en el consumo

Esto influye en la capacidad de estas mujeres para destinar las rentas del trabajo al consumo de productos, bienes y servicios, es decir, en su papel como consumidoras, otro de los puntos claves del informe, que para este parámetro se ha servido de encuestas a más de 1.400 personas.

“En el ámbito del consumo hay un reclamo claro por una mayor concienciación, empatía y formación del personal de atención al cliente. Además, la atención automatizada al cliente supone un obstáculo adicional si no es accesible para todas las personas, tanto en la compra online como en los procesos telemáticos con la administración pública”, ha explicado Carballeda.

Según los datos, el comercio online y la disponibilidad y calidad de oferta y tarifas adaptadas son los  procesos de compra que más dificultades entrañan para las personas con discapacidad. Aun así, en general, la mayoría de las personas con discapacidad no renuncian al consumo a pesar de las dificultades de acceso.

El 60 % de ellas declara que gastarían más en alimentación, vestido y calzado y peluquería y centros de estética si fueran accesibles.

La presentación de los datos ha contado con la presencia de la presidenta de ClosingGap, Marieta Jiménez; la presidenta del Comité Ejecutivo de ClosinGap y Head of Operations Europe en Merck, Ana Polanco; el director general de la Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso; y con la directora general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas, Maravillas Espín Sáez.