sara ramo

La artista hispanobrasileña Sara Ramo presentó su obra "lindalocaviejabruja" en el Museo Reina Sofía. Foto: Museo Reina Sofía

Sara Ramo refleja la dificultad de ser mujer en el Reina Sofía

EFE | Madrid - 25 julio, 2019

La artista hispanobrasileña Sara Ramo evidencia los límites y el abuso que el patriarcado inflige a la mujer en “lindalocaviejabruja”, un proyecto creado para el Museo Reina Sofía, que invita al espectador a recorrer un laberinto poético de rendijas y aberturas.

Ramo (Madrid, 1975) ha dispuesto su proyecto en dos salas: una instalación en la Sala de Protocolo, donde se conserva el mobiliario original del museo, cuando era un hospital, y otra habitación en la que una zona oscura da paso a la proyección de un vídeo.

La atención del espectador

La artista pide al espectador “que preste mucha atención”, “mire los detalles” varias veces, y esté atento a las “brechas, los detalles y las fisuras” del recorrido. En él ha escondido objetos cotidianos como caramelos, joyas, ropa o telas, explicó la artista durante la presentación de la obra.

En armarios de madera la artista ha creado pequeñas instalaciones que configuran los fragmentos de su discurso, con las puertas entreabiertas, e invitan al espectador a asomarse, en ocasiones con dificultad.

Pelo, una fregona, o una pierna que parece un monstruo se dejan entrever en estos espacios. Uno de los más cautivadores es un habitáculo tapizado con barras de pintalabios que asemejan el espacio a una cámara de tortura llena de sangre.

“No es un trabajo para intelectuales, tiene algo de muy democrático”, señaló la artista sobre la obra, que permanecerá en el Museo hasta el 2 de marzo de 2020.

“Lo importante de Sara es que no es descriptiva, rompe la estructura narrativa”, argumentó el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel.

La asociación con lo femenino

Los términos que dan título a la obra, recordaba Borja-Villel, están “tradicionalmente asociados a lo femenino”. Loca sirve, por ejemplo, para recordar que las mujeres fueron las primeras en facilitar el acceso al inconsciente en los inicios del psicoanálisis, a través del tratamiento de la histeria, que se pensaba que era una cuestión exclusivamente femenina (en griego ‘hystéra’ es utero).

“Cuando comencé a estudiar psicoanálisis me di cuenta de que la mujer no existía como sujeto, no ha tenido un espacio de libertad para crearse”, explicó la artista.

Además de sus evocadoras y misteriosas instalaciones, la artista completa su discurso con el vídeo “una y otra vez”, una proyección en el que ha recreado un peculiar teatro de cachiporra (guiñol) con un telón hecho con jirones de tela, y en el que se muestra varias escenas.

Entre ellas, un títere realiza el típico gesto de golpear a su mujer con un palo de madera, y demuestra cómo se ha naturalizado la violencia contra las mujeres.

Sara Ramo nació en Madrid, pero ha vivido casi toda su vida en Brasil. Foto: Museo Reina Sofía

Una obra inconclusa

Ramos cree que su obra “está fragmentada” y tiene un componente de caos, como si fuera un “caldero de bruja” al que ha ido añadiendo elementos. “Podría seguir añadiendo más”, señaló sobre su obra, que considera inconclusa.

“Brasil me ha dado la idea del arte como algo que es experimento continuo”, destacó la artista, que aunque nació en Madrid ha pasado en el país sudamericano la mayor parte de su vida.

“lindalocaviejabruja” forma parte de “Fisuras”, un programa de la pinacoteca madrileña que invita a un artista a realizar una obra nueva para el museo.