El busto de la monja Edith Stein, asesinada por los Nazis y canonizada posteriormente, en el panteon Walhalla, cerca de Donaustauf, Alemania. EFE/Armin Weigel

Arendt, Weil y Stein, “Tres filósofas ante el nazismo”

Alfredo Valenzuela | Sevilla - 7 enero, 2021
La filosofía llevó a Hannah Arendt, Simone Weil y Edith Stein a sacrificar mucho -en el caso de esta última la vida- en el periodo más turbulento del siglo pasado. El estudio conjunto “Tres filósofas ante el nazismo”, coordinado por la profesora María del Carmen Dolby Múgica publicado por la editorial Tantín, les rinde homenaje.
Cuando en el año que acaba de terminar se ha cumplido el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, este estudio trata de ser también un reconocimiento de la filosofía como instrumento que “debe avisar de las terribles consecuencias que tienen para la sociedad y los individuos las ideologías falsas, manipuladoras y demagógicas como lo fue el nazismo y, por desgracia, como lo sigue siendo hoy el comunismo”.
Así lo advierte en el arranque de este estudio la propia Dolby Múgica, quien analiza el pensamiento frente al nazismo de Simone Weil y quien encargó a José Luis Caballero Bono, profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca y director de la revista “Diálogo Filosófico”, que hiciera lo propio con el de Edith Stein, y a la profesora Aranzazu Itarrioz Pardo, que abordara el de Hannah Arendt.

Tres filósofas que eludieron respuestas tibias frente a la barbarie

Edith Stein (1891-1942), que murió gaseada en Auschwitz junto a su hermana Rosa, advirtió que el Estado nacionalsocialista no es un verdadero Estado porque la soberanía no era detentada por el Estado sino por la esfera del poder.
Stein entendió y denunció que esa circunstancia impedía las garantías para la existencia de un derecho justo y que la concepción nacionalsocialista estaba muy distanciada de lo que debe ser la esencia del Estado.
Hannah Arendt (1906-1975) concluyó que el nazismo no admitía comparación con ningún otro régimen político y que, como todo régimen totalitario, negaba los derechos del individuo, al que considera reemplazable y prescindible.
Arendt, que causó una enorme polémica y sufrió amenazas incluso desde las filas contrarias al nazismo por su ensayo sobre la “banalidad del mal”, sostuvo que este régimen político impedía el desarrollo de una verdadera política y rechazaba la pluralidad humana.
Simone Weil (1909-1943), quien participó como miliciana en la Guerra Civil española, quiso ver un paralelismo entre el régimen nazi y la Roma imperial al afirmar que el poder de un solo hombre no se ejerció de manera más absoluta, arbitraria y brutal en el Berlín de su época que en la Roma de dos mil años antes.
Para Weil, la vida espiritual fue acorralada en la Alemania de su época con la misma crueldad que en la Roma de los emperadores, y señaló como diferencia entre ambos periodos que Hitler ejerció una dictadura totalitaria antes de convertirse en amo del mundo, lo que paradójicamente le impidió serlo.

La búsqueda de lo verdadero

Dolby Múgica considera que estas tres filósofas eludieron las respuestas tibias frente a la barbarie, tal vez desde el convencimiento de que “la Filosofía o es una forma de vida o no es nada”.
De Stein destaca su muerte en un campo de exterminio, de Weil cómo reafirmó su compromiso en su obra y en su vida austera y de Arendt su denuncia del totalitarismo que caracteriza “a los dos regímenes en apariencia contrarios pero iguales en esencia: el nazismo y el comunismo que comportan la destrucción del hombre y de la sociedad en aras de una nación, de una ideología política o de una supuesta raza superior”.
Estos tres estudios sobre la vida y la obra de las tres filósofas, confía Dolby Múgica, debe contribuir a uno de los fines de la Filosofía: “La búsqueda de lo verdadero que libere al hombre de toda mentira ideológica construida desde unos presupuestos mentales falsos, sin amor por la verdad ni por el ser humano y que únicamente busca el poder”.