Manuela Carmena: la cultura de la mujer tiene valores que la sociedad necesita

Lourdes Velasco | Madrid - 26 febrero, 2019

Jueza, abogada laborista y, desde 2015, alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (Madrid, 1944) es la visión de una mujer que ha vivido la dictadura, la transición y la democracia.

Para Carmena, es necesario poner en valor la enorme capacidad que tienen las mujeres para trasladar su experiencia en la vida doméstica a la vida pública y a los grandes acontecimientos.

En una entrevista con la Agencia Efe, a pocos días del 8M, se ofrece a dar su visión sobre el feminismo y la igualdad.

Llevar la vida doméstica a la vida pública

P: ¿Se considera feminista?

R: Sí, me considero feminista porque el feminismo, por encima de todo, significa que la mujer tiene el mismo nivel de desarrollo personal que cualquier ser humano. Es decir, que por encima de ser hombre o mujer están los derechos de todos los seres humanos.

Durante mucho tiempo feminismo ha significado igualdad de derechos, pero yo creo que ahora significa más. Significa el reconocimiento de que la cultura de la mujer tiene valores que, en este momento, necesita la sociedad.

P: ¿Cómo la ha ayudado el feminismo?

R: Desde muy pronto me sirvió para darme cuenta de que era importantísimo que las mujeres tuviéramos la misma participación en lo público y en lo privado. Durante mucho tiempo hemos sido auténticas maestras de lo privado, hemos sido las que hemos modelado la vida doméstica y esa gran modelación ahora hay que volcarla en la vida pública.

A mí me ha ayudado llevar la vida doméstica a la vida pública. Llevar la vida de todos los días a la de los grandes acontecimientos. Me parece que ese es el gran contenido de lo que significa el feminismo, porque, por encima de todo, valora la vida individual, valora el cuidado… No puede haber una vía pública correcta si no se están valorando las vidas domésticas de todas las personas. Ese creo que es el gran contenido de la cultura feminista.

Educación del ejemplo

P: Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad

R: Son muchas. Pero, fundamentalmente, creo que la educación y la desaparición de cualquier tipo de obstáculos. A veces hay obstáculos imprevisibles que están sembrados a lo largo de la vida: salarios diferentes, condiciones diferentes… y cuando aparecen inmediatamente hay que disolverlos.

También es necesaria una gran labor educacional que yo llamo ejemplar. Recuerdo que las primeras navidades después de ser alcaldesa hicieron un vídeo muy gracioso en el que una niña pequeña decía: “yo no quiero ser princesa, yo quiero ser alcaldesa”. Indicaba que de alguna manera estaba empezando a barajarse esa idea de que no hay por qué pensar que solamente mandan son hombres.

Manuela Carmena

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, durante la entrevista. EFE

Hay un tipo de educación que para mí es clave, que es la educación del ejemplo, de la imagen, de la actitud.

P: ¿Se ha encontrado con algún obstáculo por ser mujer?

R: La verdad es que pocos pero muy significativos. Nada más acabar la carrera de derecho fui a una empresa a pedir trabajo y lo primero que me preguntaron en la entrevista fue: “¿tiene novio?”. Y pregunté: “¿por qué?”. “Porque entonces puede casarse pronto y no nos interesa tener mujeres casadas”. Aquello me pareció absolutamente “abracadabrante”, pero en aquellos años era habitual. Pensad que partimos de una legislación franquista que impedía a las mujeres trabajar. Ahora todo eso es historia.

Aunque tuve esos obstáculos, me ayudó ser mujer, asumir la importancia de que tenía que cambiar el mundo porque no era justo pero, además, había que hacer un mundo en el que las mujeres fueran protagonistas porque ese mundo iba a ser más justo, más pensado en la vida de verdad y en la vida individual de la gente.