La francesa Stephanie Frappart (C) durante la final de la UEFA Supercopa entre el Liverpool FC y Chelsea FC en Estambul, Turquía, el 14 de agosto de 2019. EFE/EPA/SEDAT SUNA

Stéphanie Frappart hace historia al arbitar una final masculina de fútbol

EFE Deportes | Madrid-Estambul - 2 agosto, 2019

Un paso más en el camino del fútbol hacia la igualdad, esta vez es gracias a una árbitra. La francesa Stéphanie Frappart (Valle del Oise, 1983) marcó este 14 de agosto un hito histórico en el mundo del fútbol al convertirse en la primera mujer en dirigir una final masculina de competición europea, la Supercopa entre el Liverpool y el Chelsea en el Besiktas Park de Estambul.

En la rueda de prensa un día antes del partido, Frappart señaló que para ella no es distinto arbitrar un equipo de fútbol masculino o femenino. “No hay mucha diferencia; el fútbol es el mismo”, dijo la francesa que fue la encargada de dirigir también la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA entre Estados Unidos y Holanda en Lyon (Francia).

El partido

Hinchada y comentaristas observaban con atención cada movimiento de la francesa, escoltada por sus asistentes, la también francesa Manuela Nicolosi y la irlandesa Michelle O’Neill. Sin embargo, Frappart tomó decisiones de acuerdo al desenvolvimiento del partido, confirmando su visión de que no hay diferencias entre dirigir un juego de hombres o de mujeres.

Así, una falta de Van Dijk en el minuto 4, en el que el holandés bloqueó un pase de Giroud, suscitó unas momentáneas dudas porque la colegiada pitó falta, pero no sacó amarilla.

Mayor fue la polémica en las redes sociales al minutos siguiente, cuando el atacante ‘red’ Sadio Mané se arriesgó a una chilena y dio con el balón en el brazo de Christensen. La afición del Liverpool pedía penalización por mano, pero Frappart no lo consideró: las nuevas reglas establecen que solo se penaliza si los brazos no están en “silueta habitual”, y no fue el caso del defensor ‘blue’, según coinciden la mayoría de los comentaristas.

Durante toda la primera mitad, Frappart hizo un uso muy modesto del silbato y dejó las amarillas en el bolsillo. En el minuto 40 anuló un gol de Pulisic por fuera de juego, y el VAR le dio la razón. La hinchada no protestó más de lo habitual.

Al final del encuentro, la terna de árbitras recibió buenas críticas, incluso de los directores técnicos de ambos equipos.

Un equipo de arbitras

La francesa dirigió un equipo integrado en su mayoría por mujeres. Estuvo asistida por Manuela Nicolosi, de Francia, y Michelle O’Neal, de la República de Irlanda. La pareja, junto a Frappart, también estuvo presente en la final del Mundial del 7 de julio.

Frappart, de 35 años, no es, sin embargo, la primera árbitra asignada a un partido masculino de la UEFA. Ese honor fue para Nicole Petignat cuando dirigió partidos de la fase de clasificación de la Copa de la UEFA entre 2004 y 2009, recuerda la UEFA.

La misma árbitra ya hizo historia también en su país al convertirse en la primera que dirigía un partido de la liga francesa cuando estuvo presente en el duelo Amiens-Estrasburgo en abril pasado.

En junio se anunció que Frappart sería ascendida a la nómina de árbitros de la Ligue 1 de forma permanente para la temporada 2019/20.

“El potencial del fútbol femenino no tiene límites”

“He dicho en muchas ocasiones que el potencial del fútbol femenino no tiene límites y estoy encantada de que Stéphanie Frappart haya sido nombrada para oficiar la Supercopa de la UEFA de este año junto a las árbitras asistentes Manuela Nicolosi y Michelle O’Neal”, declaró el presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin.

“Como organización, damos la máxima importancia al desarrollo del fútbol femenino en todos los ámbitos. Espero que la habilidad y la devoción que Stéphanie ha demostrado a lo largo de su carrera para alcanzar este nivel sirva para inspiración a millones de niñas y mujeres de toda Europa y les demuestre que no debería haber barreras para alcanzar el sueño que cada uno tiene”, prosiguió.

Frappart, una de las mejores árbitras del mundo

El jefe de arbitraje de la UEFA, Roberto Rosetti, ha elogiado también la capacidad de Frappart como árbitra y ha señalado que “se merece plenamente” la oportunidad de supervisar un partido de tan alto nivel.

“Stéphanie ha demostrado a lo largo de los años que es una de las mejores árbitras, no solo de Europa, sino de todo el mundo”, ha asegurado Rosetti.

Frappart, aseguró en el diario deportivo “L’Équipe”, el pasado mes de abril que quería ser árbitra por sus competencias, no “por ser mujer”.

Algo que coincide con el retrato que hacen de ella los responsables del arbitraje francés, como el director técnico, Pascal Garibian, quien considera que “siempre busca progresar y tiene una enorme capacidad de sacrificio”. Sobre todo en el aspecto físico, donde logra superar a varios de sus colegas masculinos en las duras pruebas.

Frappart ha reconocido en el pasado que es ahí donde pueden surgir las limitaciones. “Seguir a Mbappé a 37 por hora no es fácil”, bromea no sin recuperar un tono firme: “Las exigencias deben ser las mismas, los futbolistas no van a correr menos esperando a una árbitro mujer”.